La industria de la tecnología atraviesa un momento de expansión acelerada y riesgos crecientes, marcado por la adopción intensiva de inteligencia artificial (IA), el aumento de amenazas digitales y una carrera global por infraestructura crítica como semiconductores, conectividad y automatización.
En México, este proceso avanza de forma desigual: mientras empresas, universidades y organismos públicos incorporan nuevas herramientas digitales, también se multiplican los fraudes, los desafíos de seguridad y las tensiones organizacionales derivadas de una adopción sin estrategia.
Ciberseguridad y confianza digital bajo presión
Durante la temporada de Reyes Magos, autoridades como la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros y la Secretaría de Seguridad Ciudadana alertaron sobre el incremento de phishing, robo de información y servicios de paquetería falsos, una señal clara de que el crecimiento del comercio digital también amplía la superficie de ataque.
A ello se suman casos como la alerta sísmica que activó miles de celulares en México, lo que reavivó el debate sobre sistemas automatizados, protocolos digitales y comunicación de riesgo en tiempo real. Incluso empresas estratégicas como Pemex han advertido sobre fraudes que usan su nombre e imagen para engañar a la población con supuestas inversiones y empleos.
Fuente: MexicoIndustry