La Inteligencia Artificial (IA) es un campo de la informática que desarrolla sistemas y máquinas capaces de simular capacidades cognitivas humanas, como el aprendizaje, el razonamiento, la percepción, la creatividad y la toma de decisiones.
Utiliza algoritmos y grandes volúmenes de datos para analizar patrones, resolver problemas complejos y mejorar su funcionamiento automáticamente con el tiempo.
Fundamentos: Se basa en tecnologías como el Aprendizaje Automático (Machine Learning) y el Aprendizaje Profundo (Deep Learning) para procesar información y actuar de forma autónoma o semiautónoma.
Tipos principales: Se dividen principalmente en máquinas reactivas (reaccionan a estímulos) y de memoria limitada (como la mayoría de IA actuales que usan datos históricos), aunque existen conceptos teóricos como la IA General
(inteligencia similar a la humana) y la autoconciencia
.
Aplicaciones: Está presente en asistentes de voz, motores de búsqueda, recomendaciones en redes sociales, vehículos autónomos, traducción de idiomas y generación de contenido (IA generativa).
Beneficios y desafíos: Permite automatizar tareas repetitivas, acelerar la investigación y optimizar procesos, pero plantea retos éticos sobre sesgos en los datos, privacidad y seguridad.
La IA no busca reemplazar al humano, sino potenciar capacidades y automatizar flujos de trabajo en diversas industrias.