Los sistemas de inteligencia artificial generativa podrían convertirse, efectivamente, en herramientas generativas.
Detengámonos en lo siguiente: sabemos que la nueva IA es hábil para crear contenido digital, respondiendo a pedidos escritos o verbales. Por ejemplo, para la siguiente imagen usamos un prompt sencillo: “un dinosaurio peina su bigote frente a un espejo”.
Pero la IA aún no es capaz de crear objetos reales en forma consistente, basándose en indicaciones de los usuarios. En otras palabras, los modelos generativos son diestros para diseños creativos, siempre que sean digitales. Pero cuando se intenta convertirlos en elementos tangibles, estos no suelen ser sostenibles.
Con esa problemática en mente, investigadores del Laboratorio de Computación e Inteligencia Artificial del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT CSAIL) desarrollaron el sistema PhysiOpt, que lleva los prompts de la IA al mundo real. La clave es dotar a esos sistemas de nociones de la física.
Trellis de Microsoft es una herramienta que permite crear un modelo 3D a partir de una indicación por escrito o una imagen. Pero sus resultados no siempre son exitosos. Según indica el MIT CSAIL en una entrada, si se le pide el diseño de una silla, por ejemplo, el objeto impreso en 3D puede ser inestable o tener partes desconectadas. El problema es su falta de conocimientos sobre física.
Fuente: tn.com.ar
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