En abril, el vicepresidente JD Vance convocó una llamada con los cinco hombres que dirigen las empresas que dominan el desarrollo de inteligencia artificial (IA) en Estados Unidos: Sam Altman de OpenAI, Dario Amodei de Anthropic, Elon Musk de SpaceX, Sundar Pichai de Alphabet y Satya Nadella de Microsoft.
The Wall Street Journal informó que Vance les dijo que tenían que trabajar juntos sobre Mythos, el modelo de Anthropic capaz de descubrir vulnerabilidades de software sin intervención humana.
La preocupación, según el reporte, era concreta: bancos comunitarios, hospitales y plantas de agua municipales no estarían en condiciones de defenderse de ataques lanzados con esa capacidad.
La Casa Blanca está evaluando una orden ejecutiva para crear un proceso formal de supervisión de los modelos más avanzados de IA, según informó The Wall Street Journal. Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional, defendió la idea en Fox Business comparándola con el procedimiento que la Food and Drug Administration, la agencia que aprueba medicamentos en Estados Unidos, aplica antes de autorizar un fármaco. Es decir, una revisión federal previa al lanzamiento.
Fuente: Infobae