El mundo está siendo transformado por la inteligencia artificial (IA). No es una metáfora, es el proceso que se está llevando a cabo en las empresas, los gobiernos y las cadenas de producción de todo el planeta. Y en esta transformación, América Latina tiene una oportunidad que aún no se está abordando con la seriedad que merece.
Un informe reciente del Foro Económico Mundial , elaborado en colaboración con McKinsey & Company, estima que una adopción más amplia de la IA podría generar entre 1.1 y 1.7 billones de dólares en valor económico adicional al año en la región. El crecimiento de la productividad asociado a este escenario se situaría entre el 1,9 % y el 2,3 % anual, cifras que, en economías que históricamente han tenido dificultades para avanzar en este indicador, representan una transformación estructural relevante.
Los mismos datos que revelan el potencial también ponen de manifiesto la brecha entre lo que es posible y lo que se está logrando. La región aún capta una pequeña fracción de ese valor, ya que el potencial existe, pero no se traduce en resultados por inercia, sino por decisiones deliberadas en materia de inversión, políticas públicas y estrategia empresarial.
Fuente: Expansión