En la economía del conocimiento, todas las empresas tienen la expectativa de incorporar inteligencia artificial. Para los CIO, esta tecnología pasó a ser la principal prioridad de inversión en IT para los próximos dos años, con un escenario lleno de oportunidades, aunque también con riesgos inéditos.
Sin embargo, mientras las compañías destinan millones a transformar la forma en que se hacen los negocios, al mismo tiempo desperdician presupuesto, cometen errores estratégicos e incluso enfrentan consecuencias reputacionales. ¿El motivo? No cuentan con un sistema que les permita medir qué inversiones en inteligencia artificial realmente generan retorno.
Según una encuesta reciente de Prosper Insights & Analytics, cerca del 30% de la fuerza laboral usa inteligencia artificial de manera habitual. Entre dueños de empresas y ejecutivos, ese número trepa a casi el 50%.
Fuente: Yahoo