La expansión acelerada de la inteligencia artificial está empujando a los centros de datos a una situación límite: la falta de energía eléctrica suficiente para sostener su crecimiento.
Lejos de ser un problema de chips, memoria o inversión, el principal cuello de botella para los grandes proyectos de IA es hoy el acceso a electricidad en volúmenes masivos y de forma inmediata.
Ante este escenario, operadores de centros de datos han comenzado a utilizar turbinas basadas en motores de avión, así como generadores diésel y de gas, como fuente principal de energía, una solución que hasta hace poco se consideraba extrema e impensable.
El fenómeno se observa con especial intensidad en Estados Unidos, donde las redes eléctricas no logran absorber la demanda creciente de los centros de datos dedicados a IA.
Las listas de espera para obtener una conexión eléctrica de alta potencia se extienden entre cinco y siete años, un plazo incompatible con proyectos valorados en miles de millones de dólares que compiten por llegar primero al mercado.
Fuente: infobae
La inteligencia artificial (IA) puede ayudar a los médicos a encontrar lesiones cerebrales previamente invisibles…
La inteligencia artificial (IA) está comenzando a expandirse más allá del entorno digital para integrarse…
La medicina neurológica en México tiene buenas noticias, tras décadas en las que las opciones…
Con la mira en Huawei ICT Competition (el certamen global de innovación tecnológica de Huawei,…
Olegario Vázquez Aldir, presidente de Grupo Vazol, encabeza la estrategia de innovación médica que llevó…
La startup china DeepSeek dio un paso más en la carrera por la inteligencia artificial…