La expansión acelerada de la inteligencia artificial está empujando a los centros de datos a una situación límite: la falta de energía eléctrica suficiente para sostener su crecimiento.
Lejos de ser un problema de chips, memoria o inversión, el principal cuello de botella para los grandes proyectos de IA es hoy el acceso a electricidad en volúmenes masivos y de forma inmediata.
Ante este escenario, operadores de centros de datos han comenzado a utilizar turbinas basadas en motores de avión, así como generadores diésel y de gas, como fuente principal de energía, una solución que hasta hace poco se consideraba extrema e impensable.
El fenómeno se observa con especial intensidad en Estados Unidos, donde las redes eléctricas no logran absorber la demanda creciente de los centros de datos dedicados a IA.
Las listas de espera para obtener una conexión eléctrica de alta potencia se extienden entre cinco y siete años, un plazo incompatible con proyectos valorados en miles de millones de dólares que compiten por llegar primero al mercado.
Fuente: infobae
Un modelo de inteligencia artificial (IA) acaba de conseguir algo que durante décadas muchos matemáticos…
Alex Norström, CEO de Spotify, defendió públicamente la decisión de la compañía de incorporar música…
Las tensiones internas por el gasto en inteligencia artificial ganaron visibilidad en Uber después de…
El auge de la inteligencia artificial (IA) en aplicaciones de edición de imágenes y chatbots…
La carrera por la Presidencia de Colombia entra en una etapa decisiva y las más…
En las últimas dos décadas, la inteligencia artificial (IA) ha redefinido múltiples campos del conocimiento…