Un avance logrado en el Centro de Investigación Glenn de la NASA podría transformar la manera en que los astronautas transportan suministros en futuras misiones a la Luna. Ingenieros han descubierto un material novedoso que resiste el polvo lunar fundido y las temperaturas extremas, lo que abre la puerta a reducir equipaje y a optimizar los recursos destinados a la exploración lunar.
Un nuevo compuesto permitirá a las tripulaciones transportar menos carga desde la Tierra, porque podrán fabricar en la Luna componentes esenciales para la infraestructura y obtener el oxígeno necesario para el soporte vital. Su resistencia facilita que los astronautas utilicen recursos lunares y disminuye el peso y el coste de los lanzamientos.
La NASA busca que sus astronautas puedan vivir a partir de los recursos presentes en la superficie lunar, empleando materiales disponibles en el satélite para fabricar equipamiento y mantener los sistemas vitales. Este enfoque forma parte del esfuerzo global para reducir la dependencia de suministros provenientes de la Tierra y fortalecer la autonomía en la Luna.
Un material innovador obtenido en la NASA
El Dr. Kevin Yu, tecnólogo en el Laboratorio de Propulsión a Chorro, junto a la Dra. Jamesa Stokes, ingeniera de investigación de materiales en el Centro Glenn, iniciaron hace seis meses una investigación sobre la interacción entre distintas sustancias y el polvo lunar fundido.
La investigación consistió en mezclar polvo lunar simulado con óxido de escandio y, tras un tratamiento térmico superior a 1.400 °C, lograron un material totalmente nuevo, sin precedentes en la base de datos científica de la agencia.
Fuente: infobae.com