Uno de los retos que nos impone la inteligencia artificial (IA) es su evolución dinámica, pues nunca habíamos visto una tecnología que avanzara tan rápido, aseguró el titular del Consejo Coordinador de Inteligencia Artificial de la UNAM, Pablo Pruneda Gross.
Sin embargo, los seres humanos tenemos una capacidad de adaptación impresionante que hace que perdamos el asombro, subrayó al participar en el conversatorio “El algoritmo es el mensaje. La inteligencia artificial en la coyuntura actual de Norteamérica”.
En el encuentro académico organizado por el Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) dijo que pocas veces un avance tecnológico nos había obligado a replantear situaciones a partir de su esencia, lo que representa un desafío institucional.
Recordemos que se está desarrollando en sus expresiones más sofisticadas no por gobiernos ni por universidades, sino por la iniciativa privada, destacó.
En el conversatorio -moderado por el director del CISAN, Juan Carlos Barrón Pastor- Pablo Pruneda mencionó que los mecanismos que utiliza dicha innovación tienen apariencia de entendimiento de la realidad y cada vez es más sofisticada.
Parecieran comprensivos porque el sistema puede dar la respuesta más favorable posible, pero no tiene capacidad de entendimiento de lo que es la empatía. “Te puede escribir el poema más sublime del universo y, sin embargo, no tener ninguna emoción detrás de ese texto”, alertó.