Más de la mitad de las organizaciones afirma que la IA ya forma parte de sus procesos centrales, apenas 10% ha logrado cumplir los objetivos de negocio que se planteó con esta tecnología.
Muchas organizaciones han concentrado sus esfuerzos en la adopción de nuevas tecnologías, la modernización de infraestructura y el desarrollo de soluciones basadas en inteligencia artificial, pero el verdadero reto también está en preparar a las personas. Por ello, la evolución tecnológica debe ir acompañada de una estrategia clara para desarrollar nuevas habilidades y fortalecer la confianza de los equipos en el uso de estas herramientas.
Preparar al talento requiere el mismo nivel de compromiso y determinación con el que se impulsa la transformación tecnológica. Las organizaciones que logren combinar innovación con una cultura de aprendizaje continuo estarán mejor posicionadas para aprovechar el potencial de la inteligencia artificial, no solo como una herramienta de eficiencia, sino como un habilitador para generar mayor valor, impulsar la creatividad y construir capacidades sostenibles hacia el futuro.
Fuente: EXpansión