Con enjambres de pequeños drones sería posible lograr una inspección automática y barata de cultivos en invernaderos. La mayor parte de las tecnologías necesarias para ello ya existen y son asequibles.
Sin embargo, la capacidad de un dron para orientarse todavía requiere mucha potencia de cálculo y memoria, lo que hace que los drones resultantes sean pesados, caros y con un alto consumo energético.
En su diseño de un nuevo y revolucionario sistema de guiado para drones, unos robotistas han tomado como modelo a seguir el método empleado por las abejas para orientarse en exteriores y saber regresar a su colmena después de cada vuelo.
El equipo de investigación y desarrollo incluye especialistas de la Universidad Tecnológica de Delft, la de Wageningen y la Carl von Ossietzky de Oldemburgo, las dos primeras en los Países Bajos y la tercera en Alemania. El equipo lo encabeza Dequan Ou, de la Universidad Tecnológica de Delft.
El nuevo sistema de navegación para drones se llama “Bee-Nav”.
Bee-Nav permite que incluso robots muy pequeños se alejen mucho de su base y regresen a ella con éxito, utilizando una memoria de tan solo 42 kilobytes.
Cuando a un dron equipado con Bee-Nav se le sitúa en un nuevo entorno, realiza primero un breve vuelo de aprendizaje cerca de su base, como hacen las abejas por las inmediaciones de su colmena.