El estudio publicado el pasado 06 de agosto del 2026 por un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford y el Arc Institute liderado por el científico Samuel King, que lograron por medio de modelos de inteligencia artificial nuevos bacteriófagos, es decir, virus con la capacidad de infectar bacterias específicas.
Esto se logró gracias a Evo 2, un modelo de inteligencia artificial desarrollado a través de un lenguaje especializado (similar a modelos que hoy en día la mayoría utilizan como Chat GPT, Claude o Gemini) que produce secuencias genéticas; gracias a que fue entrenado con la información de poco más de 9 billones de pares de ADN procedentes de miles de genomas distintos.
Durante varios años, el uso de la IA aplicada a la biología y medicina se mantenía, sobre todo, para el estudio de componentes individuales y el procesamiento de datos. Hoy con este nuevo avance, se ha logrado construir información genética completamente nueva y funcional.
Cabe aclarar, que no se trata de que un nuevo organismo surgió por completo de la Inteligencia Artificial porque no es lo mismo crear un gen que diseñar un genoma. Sino que fue a través de esta herramienta que se logró encontrar nuevas formas en las que una secuencia de genomas puede existir para un fin determinado.