Desarrollan la tecnología que podría hacer más seguras, eficientes y precisas las redes 6G.
La Universidad de Glasgow presentó un avance que podría ayudar a 6G a superar el ruido electromagnético que satura las redes inalámbricas actuales: un sistema para que las superficies inteligentes reconfigurables (RIS, por sus siglas en inglés) filtren interferencias sin debilitar la señal útil, con impacto potencial sobre la fiabilidad, la seguridad y el consumo energético de las futuras comunicaciones integradas con sensores, informó el portal especializado TechXplore.
El equipo probó su propuesta en laboratorio con una superficie construida con más de 4.000 elementos dispuestos en una cuadrícula de 64 por 64 y señales emitidas por radios controlados por software que operaban en 3.5 GHz, la banda que hoy utiliza 5G.
En ese ensayo, cinco usuarios fueron ubicados en una sala: tres autorizados dentro del recinto y dos en un pasillo exterior que simulaban posibles interceptores.
La investigación, publicada en IEEE Journal of Selected Topics in Electromagnetics, Antennas and Propagation, aborda uno de los problemas persistentes de las RIS: aunque esta tecnología ya había mostrado capacidad para reforzar redes 6G, aún reflejaba todas las señales que la alcanzaban, incluidas las interferencias electromagnéticas, lo que reducía la velocidad de transmisión y la precisión del posicionamiento.
Ese obstáculo es relevante en un entorno donde la cantidad de dispositivos conectados ya supera en más del doble a la población humana del planeta, estimada en 8.000 millones de personas. Computadoras, teléfonos, vehículos, máquinas y dispositivos vestibles intercambian señales por Wi-Fi, Bluetooth y redes móviles, y cada uno aporta al aumento de la interferencia electromagnética de fondo.
Fuente: infobae.com