Una conversación recurrente entre cinefilia y crítica apunta al aspecto homogéneo que parece compartir la mayor parte de la producción de Netflix.
Esto apela a la iluminación y la fotografía antes que a cuestiones (también muy documentadas) en torno a cómo se escriben los guiones y se configura el ritmo de la acción, siempre pendientes de un espectador distraído que incluso podría ver estos contenidos con el móvil.
Una cosa que no se nos había ocurrido, sin embargo, es que una herramienta de esta homogeneidad bien podría ser la IA.
La Inteligencia Artificial generativa, concretamente. La plataforma de streaming ha sido muy pública con respecto a la simpatía que le merece esta herramienta, y ahí están desde el estudio de animación basado en IA que fundó recientemente como el acuerdo que firmó con Ben Affleck de cara a asociarse con su startup basada en esta tecnología, InterPositive.
Una conversación recurrente entre cinefilia y crítica apunta al aspecto homogéneo que parece compartir la mayor parte de la producción de Netflix. Esto apela a la iluminación y la fotografía antes que a cuestiones (también muy documentadas) en torno a cómo se escriben los guiones y se configura el ritmo de la acción, siempre pendientes de un espectador distraído que incluso podría ver estos contenidos con el móvil.
Una cosa que no se nos había ocurrido, sin embargo, es que una herramienta de esta homogeneidad bien podría ser la IA.
La Inteligencia Artificial generativa, concretamente. La plataforma de streaming ha sido muy pública con respecto a la simpatía que le merece esta herramienta, y ahí están desde el estudio de animación basado en IA que fundó recientemente como el acuerdo que firmó con Ben Affleck de cara a asociarse con su startup basada en esta tecnología, InterPositive.