Un equipo internacional de investigadores ha diseñado una serpiente de cascabel robótica de alta precisión.
El objetivo es determinar si la reacción de alarma ante su característico traqueteo es una conducta aprendida o un instinto grabado en el código genético de aves y mamíferos.
Los resultados, obtenidos mediante modelos controlados a distancia, sugieren que el sonido funciona como una auténtica sirena biológica que activa estados de alerta máxima.
Incluso en ejemplares que jamás han tenido contacto con este depredador.
La ingeniería detrás del ‘ofidio’ impreso en 3D
Para lograr resultados fiables, el equipo recreó un modelo a partir de una serpiente de cascabel diamantina occidental, escaneada en tres dimensiones.
La réplica, de apenas 15,5 centímetros de longitud, fue pintada manualmente para imitar con exactitud el patrón natural de la piel.
Incorporó cascabeles auténticos para asegurar que la señal sonora fuera indistinguible de la real.
«El único elemento que cambiaba entre las condiciones del experimento era el ruido del cascabel», explican los responsables.
Ocultaron en el interior del cuerpo una placa de circuito recuperada de un vehículo de juguete, conectada a un motor de vibración que podía ser activado de forma remota a distancias de hasta 40 metros.
Fuente: larazon.es