La protección y la garantía de los derechos de niñas, niños y adolescentes deben hacerse extensivas hacia el ámbito digital, porque éste forma parte de sus vidas.
Ellas y ellos ocupan esos espacios para socializar, jugar y aprender, y ahí desarrollan habilidades y capacidades, señaló José Antonio Ruiz Hernández, oficial nacional de Protección a la Infancia de UNICEF México.
La masificación del uso de herramientas tecnológicas revela más riesgos de los que podemos anticipar: los avances de la tecnología nos superan. Además, fenómenos que se viven en persona se trasladan al ámbito digital, como el acoso escolar que se evidencia en la escuela, pero también en mensajes, publicaciones y comentarios en diferentes plataformas. “Ésa es una de las grandes preocupaciones que enfrentamos”, detalló.
De acuerdo con la Encuesta sobre Disponibilidad y Uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares del INEGI, 2.9 millones de adolescentes entre 12 y 17 años informaron haber experimentado ciberacoso en los últimos 12 meses; poco más de medio millón recibió proposiciones sexuales, y la misma cantidad, contenido sexual. Cerca de 100 mil informaron de la distribución no consensuada de contenido íntimo, y alrededor de 300 mil fueron víctimas de extorsión sexual.
Al participar en el conversatorio “Entre clicks y juegos: en búsqueda del bienestar digital de las infancias”, llevado a cabo en la Estación Noroeste de Investigación y Docencia (ENID) del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ), al cual dio la bienvenida Rita Astrid Muciño Corro, integrante de la entidad, Ruiz Hernández añadió que las vulneraciones a los derechos de niñas, niños y adolescentes no sólo se da por su participación en el ámbito digital.