La carrera tecnológica en marcha entre los Estados Unidos y China para dominar primero la Inteligencia Artificial (IA) es probablemente la disputa existencial más importante de la historia. Como durante la “Segunda Guerra” con el desarrollo nuclear y como durante la “Guerra Fría” con la carrera espacial la disputa tecnológica es, nuevamente, entre democracia y dictadura.
Estados Unidos necesitó de socios claves para imponerse al totalitarismo nazi y al totalitarismo sovietico. También necesitará de socios claves para imponerse al totalitarismo post-maoista.
Una parte central de la ventaja de las democracias sobre las dictaduras es la capacidad de construir cadenas de valor a lo largo del ecosistema de la IA basadas no solo en la eficiencia productiva sino en la eficiencia que genera la confianza horizontal entre pares.
En cambio, el grupo de dictaduras que lidera China solo puede construir lazos de imposición verticales. Como sostiene el canciller de Taiwán, Lin Chia-lung, el desafío existential por el predominio en la IA supone la imperiosa necesidad de consolidar una “cadena global de valores democráticos”.
Fuente: infobae