Una máquina expendedora se convirtió en el escenario de un experimento radical para la inteligencia artificial: permitir que un sistema gestionara de forma autónoma un negocio de baja complejidad.
La apuesta, desarrollada sobre la base del modelo Claude de Anthropic, terminó en solo tres semanas con la pérdida total de 1.000 dólares y una colección de decisiones insólitas, desde la compra de artículos poco apropiados hasta la entrega indiscriminada de productos gratuitos.
El proyecto, denominado Project Vend, fue dirigido por el equipo de pruebas de Anthropic, conocido internamente como red team. El objetivo era simple: examinar la capacidad autónoma del modelo para administrar, con mínima intervención humana, las operaciones diarias de la máquina expendedora ubicada en una oficina utilizada por periodistas del Wall Street Journal.
La estructura incluía dos agentes virtuales: Claudius Sennet, responsable del funcionamiento cotidiano —desde la selección y compra de productos hasta la fijación de precios y el control de inventario— y Seymour Cash, supervisor virtual encargado de supervisar las decisiones estratégicas clave.
Fuente: Infobae
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