El recorte de los terceros turnos en los segmentos de producción de los modelos Jetta y Tiguan por parte de la planta Volkswagen en Puebla y que trajo consigo el despido de 611 trabajadores, también propició que 650 sean dados de baja en siete proveedoras.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) local, Carlos Sosa Spínola, lamentó que haya ocurrido ese efecto en el sector de autopartes y que era inevitable.
Comentó que estos despidos en proveedoras eran algo que no querían, pero es parte de los ajustes que debió hacer Volkswagen de México para no afectar sus planes de producción y que a nivel mundial también hizo lo propio en otras plantas, con el anuncio de recortar 50,000 puestos.
Mencionó que tiene acercamientos con los directivos de las proveedoras afiliadas a la Canacintra para buscar reacomodos en otras, con el fin de aprovechar la mano de obra calificada, producto de la capacitación constante.
Fuente: El Economista