La transformación energética de México está entrando en una nueva etapa y los paneles solares se han convertido en uno de los protagonistas principales de este cambio.
Lo que hace algunos años parecía una alternativa limitada para ciertos sectores, hoy representa una de las tecnologías renovables con mayor crecimiento dentro del sistema eléctrico nacional. El país está avanzando hacia un modelo donde la generación limpia y el almacenamiento de energía buscan trabajar juntos para responder a una demanda eléctrica cada vez mayor.
Durante la última década, la energía solar fotovoltaica pasó de ser un mercado emergente a convertirse en una pieza importante de la infraestructura energética mexicana. Grandes parques solares comenzaron a operar en distintas regiones del país, aprovechando una ventaja natural: los altos niveles de radiación solar que existen en buena parte del territorio nacional. Esta expansión ha cambiado la forma en que México observa el futuro de la electricidad y ha colocado a los paneles solares como una tecnología clave dentro de la transición energética.
México acelera su transición energética con paneles solares
El crecimiento de la energía solar en México refleja una evolución tecnológica y económica que ha ocurrido en pocos años. De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Energía retomados por medios especializados, el país cuenta actualmente con más de un centenar de permisos en operación para parques solares de mediana y gran escala, con una capacidad instalada cercana a los 8,690 megawatts.