México busca que la inteligencia artificial en la manufactura deje de ser un experimento de laboratorio y se convierta en una herramienta cotidiana dentro de las plantas productivas.
Así lo señala el World Economic Forum (WEF) en un nuevo informe que analiza el avance de la IA en América Latina y advierte que, aunque la adopción va en aumento, el impacto económico aún es limitado.
El reporte Latin America in the Intelligent Age: A New Path for Growth, elaborado en colaboración con McKinsey y presentado durante las reuniones de Davos, destaca que el verdadero desafío ya no es probar modelos, sino integrarlos a los procesos centrales de las empresas, con efectos claros en costos, tiempos y calidad.
Inteligencia artificial en la manufactura: el caso de México
Dentro del análisis industrial, México aparece como un ejemplo particular en la región.
El WEF subraya que el país ha logrado integrar la IA en programas nacionales de Industria 4.0, conectando la investigación con la operación directa en planta.
Entre las aplicaciones destacadas están el mantenimiento predictivo, el control de calidad y la optimización de la cadena de suministro.
El énfasis, señala el documento, está en el andamiaje institucional y en llevar la tecnología a dominios operativos, más allá de iniciativas aisladas de productividad individual.
Este enfoque diferencia a México de otros países de la región, donde la adopción tecnológica existe, pero no siempre está vinculada a programas nacionales ni a procesos núcleo del negocio.
Con información de El Economista.