Según informó la NASA, el eclipse solar total podrá observarse en Groenlandia, Islandia, el norte de Rusia, el océano Atlántico, España y una pequeña zona de Portugal.
Aunque la totalidad del eclipse solo será visible en esos lugares, millones de personas del hemisferio norte podrán contemplarlo de forma parcial. El fenómeno también será visible en distintas regiones de Estados Unidos, Canadá, gran parte de Europa y el noroeste de África.
Uno de los aspectos más llamativos es que, en algunas zonas de Europa y África, el eclipse coincidirá con el atardecer. Esto permitirá observar una imagen poco habitual: el Sol descendiendo sobre el horizonte mientras permanece parcialmente cubierto por la Luna, creando un paisaje excepcional.
En las regiones más alejadas de la trayectoria de la totalidad, la Luna solo ocultará una parte del disco solar.
La agencia espacial recordó que únicamente durante la fase de totalidad será seguro observar el Sol sin protección. Antes y después de ese momento, así como durante un eclipse parcial, será indispensable utilizar gafas certificadas para eclipses o filtros solares especiales, ya que mirar directamente al Sol puede provocar daños permanentes en la vista.
Quienes no cuenten con este tipo de protección podrán recurrir a métodos de observación indirecta, como un proyector estenopeico o las sombras que proyectan las hojas de los árboles. En cualquier caso, no se debe observar el Sol directamente ni a través de cámaras, telescopios o binoculares que no cuenten con filtros solares adecuados.