Los tejidos inteligentes existen desde que un grupo de ingenieros de la Universidad de Stanford (California, Estados Unidos) creó un textil basado el plástico que entretejido en la tela conseguía refrescar el cuerpo humano.
Desde entonces, otros investigadores han copiado esta idea para regular de forma automática la cantidad de calor que la atraviesa o enfriar la ropa, pero, independientemente de dichas innovaciones que permiten mantener fresquitos a los usuarios, otro grupo de investigadores ha dado un paso más allá para apostar por otro tipo de tejido que pretende monitorizar la salud.
Un estudio publicado en Advanced Functional Materials por los científicos de la Escuela de Ingeniería y Ciencias Aplicadas John A. Paulson de Harvard (Estados Unidos) revela que han transformado el tejido de punto común en un material programable capaz de cambiar de forma, funcionar como un interruptor eléctrico, detectar el movimiento y sentar las bases de la tecnología vestible del futuro.
Concretamente, la investigación demuestra que los textiles tejidos a máquina pueden cambiar rápidamente entre múltiples formas estables sin depender de motores ni componentes mecánicos rígidos. En otras palabras, estos materiales se comportan menos como prendas de vestir convencionales y más como robots blandos capaces de modificar su estructura.
En la Universidad Autónoma de Sinaloa, el Doctor Alan David Ramírez Noriega y un grupo…
Saturación operativa e infraestructura en la frontera norte La aceleración de la relocalización de empresas…
Las conversaciones con sistemas de inteligencia artificial (IA)pueden acabar convirtiéndose en algo más que un…
El sonido que se escucha en una habitación durante el verano puede dejar de ser…
La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), Rosaura Ruiz Gutiérrez, afirmó que el…
Los celulares siempre están cambiando, y lo que hoy es innovador, mañana puede quedar viejo.…