La inteligencia artificial (IA) promete revolucionar la manera en que entendemos y tratamos los problemas de salud mental.
Desde analizar patrones de habla hasta detectar señales de estrés mediante dispositivos portátiles, la tecnología abre posibilidades que antes parecían imposibles. Pero junto a estas oportunidades surgen preguntas cruciales: ¿cómo garantizar que la IA sea segura, empática y realmente útil para cada paciente?
Expertos en Alemania y Reino Unido analizan cómo integrar la IA en la salud mental sin perder de vista lo más importante: las personas. La clave, según ellos, está en un enfoque centrado en el paciente, que proteja la privacidad, reduzca desigualdades y complemente, en lugar de sustituir, la atención profesional.
Cuando la tecnología debe ponerse al servicio del paciente
En una reseña publicada en ‘Science’, Nils Opel del Charité-Universitätsmedizin Berlin (Alemania) y Michael Breakspear de la Universidad de Newcastle (Reino Unido) analizan cómo la inteligencia artificial (IA) puede integrarse de forma responsable y eficaz en la atención de la salud mental, dados los singulares desafíos clínicos, éticos y sociales de este campo.
Fuente: infosalus.com