La educación y la inteligencia artificial (IA) son complementarios, por lo tanto, están lejos de ser antagónicos como lo plasman algunos discursos educativos, comentaron los participantes del panel “Política, educación e inteligencia artificial”, realizado en el marco del Seminario “Pensar la técnica. Inteligencia artificial entre vida y verdad”.
Katherine Traslaviña mencionó que en los discursos educativos con relación a la IA han tenido como punto de partida la tecnofobia, de ahí que se plantee que los conceptos de educación e IA son contrarios.
“Ese antagonismo no existe, aunque la relación establecida con la IA es tecnofóbica, porque pensamos que viene a degradar lo educativo, a suplir o solucionar una problemática. Las miradas tecnofóbica y tecnofílica reducen a la IA a un asunto meramente utilitario.”
En este sentido, apuntó, la educación y la IA son complementarios, por lo tanto, más allá de preguntar qué hacer con ella, si su uso es bueno o es malo, la humanidad debe cuestionarse qué es, dado que implica nuevos modelos de existencia.