En el CES 2026 de Las Vegas, la empresa Lovense presentó a Emily, una muñeca de tamaño real equipada con inteligencia artificial capaz de recordar, conversar y adaptar su personalidad, lo que ha generado debate sobre los límites de la intimidad entre humanos y máquinas.
La compañía, reconocida por sus juguetes sexuales conectados, ha dado un giro al introducir a Emily, un robot diseñado para establecer una relación empática con sus usuarios.
Emily se distingue por un exterior de silicona realista, un esqueleto totalmente articulable y la capacidad de realizar movimientos faciales básicos, como sonrisas y gestos con la boca. La verdadera innovación reside en su software emocional, que permite mantener conversaciones, recordar interacciones y personalizar el comportamiento con el tiempo.
Según Lovense, el diferencial principal no reside solo en el hardware, sino en la capacidad de la IA para acumular experiencias y ofrecer un vínculo personalizado.
Fuente: Infobae
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