El auge de la inteligencia artificial (IA) en aplicaciones de edición de imágenes y chatbots está generando un impacto inédito en los consultorios de cirugía estética.
Cada vez más personas solicitan estos procedimientos presentando imágenes generadas digitalmente con expectativas que desafían los límites de la medicina.
Especialistas en Reino Unido y Estados Unidos reportan una tendencia al alza en pacientes que buscan replicar rostros creados por asistentes de IA y aplicaciones especializadas.
La presidenta de la Asociación Británica de Cirujanos Plásticos Estéticos, Dra. Nora Nugent, observa que los pacientes llegan con “falsas expectativas de resultados alcanzables”, influidos por fotos de sí mismos modificadas por IA. Según explica Nugent a The Guardian, “una vez que ves una imagen, queda grabada en ti”, un fenómeno que, según la profesional, comparten muchos colegas en el sector.
La demanda incluye rostros con piel impecable, pómulos definidos, narices refinadas y simetría casi absoluta, características que la cirugía no puede garantizar.