Un equipo de investigadores ha creado un robot autodestructible capaces de desaparecer en un charco de sustancia pegajosa. Este emocionante avance tecnológico plantea posibilidades intrigantes en campos como la medicina y la exploración de entornos peligrosos.
Los ingenieros de la Universidad Nacional de Seúl han liderado este proyecto innovador, diseñando diminutos dispositivos blandos que pueden autodestruirse mediante la desestabilización de su composición química, todo gracias a LED ultravioleta internos.
Esta “muerte programada”, como la define Science Alert, toma aproximadamente una hora en completarse, lo que significa que aún nos encontramos a décadas de distancia de tener robots autodestructibles en la escena real, pero el potencial es innegable.
El cuerpo de estos robots, de apenas 3 centímetros (1,2 pulgadas) de largo, está compuesto de hexafluorofosfato de difenilyodonio mezclado con una resina de silicona. Esta combinación única de materiales otorga al robot la resistencia necesaria para llevar a cabo sus tareas, al tiempo que le proporciona la flexibilidad requerida para moverse de manera eficiente, utilizando la propulsión neumática y emulando el movimiento de un gusano de cuatro patas.
Fuente: fayerwayer.com
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