Las tensiones internas por el gasto en inteligencia artificial ganaron visibilidad en Uber después de que ejecutivos admitieran dificultades para justificar el costo de las herramientas de IA frente a mejoras concretas para los usuarios.
El foco se encendió tras comentarios del director de operaciones, Andrew Macdonald, sobre la falta de una relación medible entre consumo de “tokens” y nuevas funciones.
En una entrevista citada por The Information y recogida por Business Insider, Macdonald señaló que Uber aún no puede trazar una línea directa entre el aumento del uso de servicios de IA para programación y un crecimiento proporcional de funcionalidades útiles para el cliente, un punto que abrió un debate interno sobre el retorno de inversión de estas tecnologías.
Fuente: infobae