La brecha entre la vertiginosa evolución tecnológica y su aplicación en instituciones culturales es precisamente lo que motivó a la Cátedra Inés Amor a convocar el Encuentro Internacional “¿Museo Artificial?: Explorando el futuro ético y creativo de los museos con IA”, que se realizó los días 10 y 11 de noviembre en el Museo Tamayo de Ciudad de México.
El encuentro, organizado por la UNAM junto con el Instituto Nacional de Bellas Artes, ICOM México, Universum y el Instituto de Liderazgo en Museos e Instituciones Culturales, se propone abrir un debate global sobre el papel ético, operativo y creativo de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito museístico.
Se trata de imaginar cómo esta tecnología puede transformar todas las funciones del museo: desde la catalogación de acervos hasta la mediación con el público, pasando por la preservación del patrimonio y el análisis de audiencias. Ámbitos que Graciela de la Torre conoció muy de cerca cuando fue, en la UNAM, directora general de Artes Visuales y del Museo Universitario Arte Contemporáneo, y cuando estuvo al frente del Museo Nacional de San Carlos y del Museo Nacional de Arte.
“Hay brechas generacionales y obstáculos sobre todo de carácter financiero”, advirtió De la Torre, y agregó que el tema tiene múltiples dimensiones: organizacional, económico y generacional. Y los desafíos no son únicamente técnicos. La dimensión ética pesa con particular gravedad. “A lo mejor el día de mañana ni tú ni yo vamos a ser necesarios”.
Esta inquietud cobra especial relevancia en el terreno de la creación artística, donde ya existen obras y exposiciones generadas completamente por IA, a veces sin que el público lo sepa. “Lo que hasta el momento no se puede sustituir, se dice, es la parte emotiva de las personas”.