Utilizando el cuerpo humano para transmitir señales, ingenieros de Georgia Tech (Estados Unidos) han creado un sistema de red inalámbrica que permite que pequeños sensores y actuadores implantables se comuniquen entre sí, así como con dispositivos portátiles.
Su sistema, publicado en ‘Science’, permite que los dispositivos trabajen juntos como nunca antes, detectando señales en una parte del cuerpo y desencadenando una respuesta terapéutica en otra, como la liberación de medicamentos o la estimulación de un nervio. Su método de comunicación es ampliable para incluir múltiples dispositivos interconectados en todo el cuerpo, incluso en lo profundo del estómago.
«Con nuestro sistema, ahora se pueden colocar sensores en el lugar óptimo para detectar una señal biológica y actuadores en el lugar óptimo para realizar una acción terapéutica», subraya Alex Abramson, autor principal del estudio y profesor adjunto de la Facultad de Ingeniería Química y Biomolecular. «No necesitan estar conectados, alineados ni siquiera cerca unos de otros; simplemente pueden enviarse señales entre sí a través del tejido circundante».
Los investigadores pretendían imitar el mismo nivel de conectividad que el cuerpo logra a través del sistema nervioso. Han bautizado su invento como SWANS, acrónimo de Sistema Inteligente de Redes Inalámbricas Autónomas.
Señales inalámbricas
Abramson expone que nuestros cuerpos tienen una capacidad muy limitada para permitir el paso de señales inalámbricas tradicionales como Bluetooth o NFC, lo que tradicionalmente ha restringido la compatibilidad entre dispositivos portátiles e implantes. Además, estas señales requieren antenas grandes y mucha energía, por lo que los implantes deben ser de gran tamaño para albergar dichos componentes.
SWANS elimina esas limitaciones utilizando la conductividad iónica natural del tejido corporal como conexión entre los dispositivos.
Cada implante está programado para responder a impulsos eléctricos de voltaje y duración específicos que se transmiten a través del tejido de un dispositivo a otro, lo que permite su activación selectiva. También pueden programarse para coordinarse, de modo que los datos de múltiples sensores, tanto en la superficie como en el interior del cuerpo, se sincronicen y desencadenen una posible acción terapéutica.
Fuente: infosalus.com