El consumo de la Inteligencia Artificial (IA) cada vez gana terreno entre consumidores y empresas, desde asistentes virtuales y generación de contenidos hasta servicios que procesan grandes volúmenes de información en tiempo real.
Con ello, también aumenta la cantidad y complejidad del tráfico que circula por las redes de telecomunicaciones para evitar que el servicio se degrade.
Se prevé que el tráfico global generado por la IA aumentará 26% rumbo a 2034, lo que representará una mayor presión sobre las redes de telecomunicaciones, de acuerdo con el Nokia Global Network Traffic Report 2026.
IA requiere redes robustas de telecom
A diferencia de otros servicios digitales, las aplicaciones de IA requieren una conexión constante y de alta capacidad para intercambiar grandes volúmenes de información con los Centros de Datos donde se procesan las solicitudes.
Esto implica una mayor demanda de las redes de transporte, principalmente de la infraestructura de fibra óptica que conecta a los usuarios con Data Center y también permite el intercambio de información entre ellos.