México y España lo tienen claro. Queremos una inteligencia artificial (IA) soberana, confiable y al servicio de la humanidad y no de la empresa, “porque está cerca de ser más determinante que el petróleo. Es una nueva infraestructura estratégica capaz de trasladar ejércitos enemigos y de romper los muros de seguridad de sus propios creadores”.
Expuso lo anterior Óscar López Águeda, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública del Gobierno de España, quien advirtió que “ha llegado la hora de posicionarse: defendiendo una cosmovisión humanista que reubique a las personas en el centro de la IA y no a la inversa”.
“Hoy, la IA irrumpe y se expande frenéticamente en todos los aspectos de la vida. En la ciencia, la economía, la política y hasta la guerra. La pregunta que debemos responder es: ¿qué o quién está en el centro del universo de ésta?”
Acompañado de una comitiva diplomática del gobierno español, el exdirector del Gabinete de la Presidencia del Gobierno del mencionado país europeo, afirmó que “el petróleo del siglo XXI, son los datos; por esto, resulta fundamental que procedamos con esa soberanía y esa tecnología de los mismos”.