La inteligencia artificial (IA) está comenzando a expandirse más allá del entorno digital para integrarse en procesos físicos, marcando una nueva fase en la evolución de la automatización.
Mientras la IA generativa ha transformado el software y las tareas basadas en conocimiento, la siguiente etapa de crecimiento se perfila en fábricas, almacenes, centros logísticos, obras de construcción e infraestructura crítica.
Cada vez más empresas invierten en sistemas robóticos para enfrentar la escasez de mano de obra, aumentar la eficiencia y fortalecer sus cadenas de suministro. En lugar de sustituir grandes cantidades de empleos de manera inmediata, la IA física se está implementando para automatizar tareas específicas y repetitivas donde el retorno de inversión resulta más fácil de medir.
Fuente: Yahoo