Las restricciones impuestas por EE.UU., por motivos de seguridad nacional, para que otros países accedan a los modelos más avanzados de Inteligencia Artificial (IA) han afectado ya a Anthropic, una de las compañías punteras del sector, y han agudizado la preocupación en Europa por su dependencia tecnológica.
Aunque de momento Anthropic ha cerrado el acceso a todos sus clientes, sin discriminar por nacionalidad, la normativa estadounidense se dirige específicamente a los extranjeros, lo que podría impedir en el futuro a los países europeos contar con una tecnología básica para la ciberseguridad y la competitividad de sus empresas.
En este ambiente de preocupación, los líderes del G7 (los más desarrollados del mundo) se reunieron el pasado miércoles en Évian (Francia) con directivos de grandes empresas tecnológicas como OpenAI, Google o la propia Anthropic para buscar fórmulas seguras de cooperación en el ámbito de la IA.
Fuente: EFE