El lunes pasado el director ejecutivo de Google Sundar Pichai lanzó un comunicado y pidió que se tuviera un enfoque equilibrado para regular la inteligencia artificial, además de tener en cuenta que la tecnología trae beneficios pero también «consecuencias negativas».
Por lo que Sundar Pichai menciona seriamente que los gobiernos deberían considerar seriamente poner límites a cómo se usa la inteligencia artificial.
“No tengo duda en mi mente de que la inteligencia artificial necesita ser regulada. La pregunta es cómo debería ser abordada ”, dijo Pichai.
A su vez que señaló que los gobiernos juegan un papel importante y que no deberían tardar en elaborar sus propios enfoques de regulación en cuanto este tema
También se tiene entendido que el día que Pichai se reúna con con la poderosa reguladora de la competencia de la UE, Margrethe Vestager tambien lo hará con el presidente de Microsoft Brad Smith.
Aunque se tiene en cuenta que en años anteriores Vestager ya había tenido un encuentro con Silicon Valley al cual le puso multas multimillonarias por presuntamente abusar del mercado y querer sofocar la competencia y después de unos años Vestager y haber trabajado en expandir las políticas de tecnología digital ahora tiene considerado tener el objetivo de la inteligencia artificial y elaborar reglas sobre su uso ético.
Sin embargo, se espera que una represión generalizada de la UE sobre la tecnología. Vestager, ya que la UE se encuentra entre los reguladores más agresivos de las grandes empresas tecnológicas
«La regulación sensata también debe adoptar un enfoque proporcionado, equilibrando los daños potenciales con las oportunidades sociales», mencionó.
Y también puntualizo su preocupación por los posibles inconvenientes de la inteligencia artificial citando de esta manera la muy conocida inteligencia de reconocimiento facial que puede ayudar en los mejores casos a encontrar persona desaparecidas pero también su uso se puede ver en objetivos que no lleguen a beneficiar a nadie.
De esta manera Google sigue comprometido en no usar la inteligencia artificial en aplicaciones relacionadas con armas o aquellas que violen las normas internacionales o bien los derechos humanos.